LA CONVIVENCIA ES PARTE DE LA VIDA CRISTIANA.

Grandes ollas de comida como por ejemplo caldo de pollo criollo, frijol con pata de cerdo, pepian de pollo, carne de res y otras clases de comida, es lo que nuestras comunidades comparten cuando hay actividad litúrgica. El encuentro con la otra persona es importante para fortalecer la fraternidad en la comunidad y en la parroquia. Se da la identidad cristiana comunitaria que es la obra de Jesús. Jesús formó comunidades en donde todos y todas, no importa su condición, tengan participación y lugar en la comunidad del Señor. Fortalezcamos la UNIDAD en nuestras comunidades cristianas y aunque la comida sea una taza de café con un panito, estamos haciendo vida la convivencia como valor en la vida del cristiano.

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