EL COLORIDO DE NUESTROS MERCADOS.

Hace una semana fui a Chichicastenango con unos amigos. Era la hora del desayuno y fuimos al mercado. Esta foto fue tomada dentro del mercado de este bello lugar. Compramos un aguacate cada uno con un chile verde, un poco de sal y unas cuantas tortillas recién salidas del comal. Con una jícara de bebida de elote desayunamos muy bien y no gastamos mucho dinero. Nuestra gente en Guatemala ha sobrevivido por muchos años, gracias a estas actividades comerciales que tienen un gran sentido comunitario. Incluso todavía se da el trueque. Se intercambian productos para tener lo necesario en sus hogares. En cambio en los centros comerciales allí no hay comunidad, todo es materialismo y no hay ayuda al prójimo. Seguramente Dios esta al lado de este pueblo que vive su espiritualidad viendo a su semejante como hermano o hermana, siendo lo mismo hijo o hija de Dios.
DIOS BENDIGA A NUESTROS PUEBLOS RURALES.

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